Es increíble la sensación de desprecio que puede tener una persona hacia si misma, entrando así en una espiral en la que poco a poco va penetrando más, haciendo así que la gente acabe por desaparecer de su lado. Y esa persona ahí, sin poder gritar porque lo único que tiene en la cabeza es lo poco que se merece nada.
Aparecerá gente nueva pero estará tan metida en esa mierda que acabará por echarlos de su vida porque, ¿para qué quiere cogerles cariño si se van a ir tarde o temprano? mejor echarles de su vida, que sea ella la mala, total, ¿qué más da? no es nada.
